Los videojuegos han estado presentes en nuestras vidas desde 1972, cuando apareció Pong y solo veíamos tres elementos interactuar entre sí, dos palitos blancos en cada lado y un punto blanco que cruzaba de un extremo a otro en la pantalla. Con el tiempo, este concepto ha evolucionado al punto de ofrecer experiencias inmersivas, en donde las personas detrás del control deben completar narrativas equiparables con historias de una película de Hollywood. Hasta hace dos años, esta industria se limitaba a todos aquellos fanáticos de ella o padres de familia que deseaban darle un regalo a los más chicos, sin embargo, el 2020 llegó para darle el reflector a ese mundo virtual que habita detrás de las pantallas.
El año pasado, en YouTube vimos tres juegos que se robaron la atención de los videojugadores: Fall Guys, Among Us y Garena Free Fire. El primero, que apareció justo en medio de la pandemia, ofreció un escape no solo para los usuarios activos del título, sino para los espectadores –en YouTube, los videos de Fall Guys: Ultimate Knockout fueron vistos más de mil millones de veces durante el primer mes desde su lanzamiento– gracias a su particular estilo que nos recuerda a los programas de concursos pero con botargas como participantes; Among Us nos reunió a todos, desde amigos hasta familia y desconocidos, dentro de un mismo espacio para buscar a los culpables de un crimen, mismo que llamó la atención de los usuarios de YouTube y que generaron más de 4 mil millones de reproducciones hacia contenidos relacionados durante septiembre de 2020; por último, Garena Free Fire, lanzado en 2017, llevó su enorme campo de batalla a otro nivel al duplicar sus visualizaciones en YouTube durante octubre del año pasado.