Mr. Rogers es uno de sus héroes y a ustedes los han llamado los "Mr. Rogers de esta generación". ¿Cómo logran mantenerse con los pies en la tierra mientras su popularidad sigue creciendo?
Aron: Seguimos siendo Rachel y Aron haciendo un programa en la sala de estar. No lo sentimos muy distinto.
Rachel: No me comparo con Mr. Rogers, pues la presión sería inmensa y para mí él es un santo. Pero sí pienso en la enorme responsabilidad que es tener esta plataforma. Sí pienso en la seriedad con la que él se tomaba los medios y en su deseo de que fueran saludables para los niños, y lo importante que era eso para él.
¿Cuáles son los innegociables de la marca Ms. Rachel para garantizar que su prioridad siga siendo lo educativo?
Aron: Lo que guía cada decisión que tomamos, ya sea de negocios o de contenido, es el bienestar de los niños. Además, participamos en cada aspecto del proceso y conservamos la autoridad para aprobar lo que publicamos. De esa manera, garantizamos que la marca Ms. Rachel permanezca fiel a su esencia.
Rachel: Somos muy cuidadosos porque apreciamos enormemente la confianza de los padres. Queremos hacer nuestro aporte en causas que realmente nos interesan, como la defensa de los derechos y el apoyo a los niños que lo necesitan.
Pensando en los próximos cinco años, ¿tienen algún proyecto especial que aún no hayan puesto en marcha?
Rachel: Les queremos contar que tenemos iniciativas realmente emocionantes con niños en Sudán y con niños en situación de necesidad a nivel global. También conversamos acerca de lo divertido que sería hacer una película.
Aron: Muchos nos piden nuestra música en Internet, así que nos ilusiona pensar en la idea de publicar álbumes y, quién sabe, quizás hacer un espectáculo en vivo algún día. Estamos pensando en grande.